lunes, 15 de octubre de 2012

12 Angry Men (1957)


Título: 12 Angry Men
Género: Courtroom Drama
Director: Sidney Lumet
Protagonistas: Henry Fonda, J. Lee Cobb



Originalmente una obra de teatro, con un solo set y 12 actores simples, 12 angry men no sólo se enfoca en cómo leer las declaraciones de testigos, interpretar signos y símbolos y llegar a conclusiones. Tiene que ver con pensamientos en masa e individuales.

Los 12 jurados ingresan a la sala para determinar el veredicto que, como bien se sabe, debe ser unánime tanto para guilty como para not guilty. De ellos depende la decisión de sentenciar al joven mexicano que aparentemente asesinó a su padre a la silla eléctrica o dejarlo en libertad. Hace calor, es un día bastante húmedo, no anda ningún ventilador y el ambiente está pesado. Cada uno tiene vida propia, un plan dentro del día, lo cual hace que la decisión de cada uno se vea acelerada.

La primera ronda de votos es a voz alta y hace ver la decisión de todos los jurados. Todos están convencidos que el joven es culpable. Todos menos el jurado 8 (Henry Fonda), quien es el único que decide considerar las pruebas, pensar en lo que acaban de presenciar y de allí extraer las conclusiones para su decisión. Es el único que no se toma a la ligera tener en las manos la posibilidad de matar a un hombre por un crimen que pudo o no haber cometido. El resto de los jurados lo ve como un hombre rebelde, con una causa sin sentido, porque es obvio que el muchacho es culpable. Por más de que 8 empiece a cuestionar las pruebas, la masa sigue aparentemente convencida. La próxima ronda se propone como un voto secreto, una forma de separar la masas en pequeños individuos con voz propia, sin la presión del grupo. Esto hace que un voto no culpable aparezca. La masa se va rompiendo y van surgiendo pensamientos propios.

Poco a poco distintos jurados van convenciéndose de las dudas razonables que plantea 8, pero hay otros que se toman todo más a la ligera, como el jurado 7, que quiere salir rápido de la sala para ir se a ver un partido de baseball, o el jurado 3 que está segurísimo que el joven es culpable, o el jurado 10 que por el simple hecho de que el joven viene de la pobreza, es completamente culpable.

Una vez que se va cambiando la tendencia hacia la no culpabilidad del joven, se van viendo los verdaderos colores de algunos jurados. El jurado 10 (Ed Begley) se envuelve en un discurso discriminatorio, fascista, que provoca que el resto de sus compañeros le den la espalda y lo dejen hablando solo, humillándose a sí mismo y cambiando el voto por su propia verguenza. El jurado 4 (E. G. Marshall) sigue teniendo convicción por algunos argumentos de los testigos, que pronto son cuestionados y refutados por sus compañeros. El jurado 3 (J. Lee Cobb) en realidad tiene un hijo, o la foto de un hijo, el cual ya no le habla, no tienen relación, y lo enfurece. Se ve que quiere darle la culpabilidad al joven como proyección de su propia vida. Se van dando cuenta que las propias experiencias, los prejuicios y el enojo personal no deberían formar parte de la decisión.A todo esto, no conocemos los nombres de ninguno, cada uno es un número, no significa nada para el otro. Sin embargo, llegando al final, el hecho de haber provocado un pensamiento individual en una masa, convierte al jurado 8 en una persona, en Davis, y al jurado 9 en McCardle.

La forma en que está contada, los primeros planos a los jurados, su iluminación trae consigo un tiempo de reflexión en lo que se está diciendo, las expresiones de los personajes en sus caras dicen más que sus palabras, sin decir nada se ve el momento en el cual alguno de ellos cambia de opinión y empieza a hacer el análisis propio. En esta película la gracia no radica en si el joven realmente es culpable o inocente, sino en el tren de ideas, en pensar bajo presión, bajo condiciones poco felices, bajo un día húmedo y caluroso, que luego traerá consigo una tormenta de verano refrescante y un alivio en las mentes de los jurados.

No quiero que cambien de opinión. Es sólo que... estamos hablando de la vida de alguien. No podemos decidirlo en 5 minutos. Y si estamos equivocados?

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