Título: One flew over the cuckoo's nest
Género: Drama
Director: Milos Forman
Protagonistas: Jack Nicholson, Louise Fletcher
El director checo Milos Forman junto a su productor Michael Douglas generaron una obra un poco distinta a la novela homónima escrita por Ken Kesey en 1962. One flew east, one flew west, one flew over the cuckoo's nest.
Si bien todos conocemos bastantes escenas de esta película gracias a lluvia de parodias (como Barney tirando por la ventana la máquina de agua), el concepto general de la historia implica un desafío a las figuras de autoridad, al reconocimiento individual y grupal de que no tenemos que aguantar lo que nos imponen, lo que nos obligan, sino que se puede lograr la unidad de grupo y enfrentarse con el jefe.
Randle MacMurphy (Jack Nicholson) ha logrado evadir la cárcel por violación alegando locura. Ha llegado a un manicomio donde los reclusos están bajo su voluntad, contra su voluntad, o ni saben dónde están. Está chocho pensando que evitó ir a una cárcel y llegó a un paraíso para cumplir su condena. Sin embargo, la figura de autoridad, la enfermera Ratched (Louise Fletcher) se convierte en un pequeño obstáculo. Comienza a ver que en las reuniones grupales con sus otros compañeros (que si se fijan bien, están Danny DeVito y Christopher Lloyd) la enfermera más que generar un ambiente de tranquilidad y confianza, tiende a humillarlos de la manera más fresca, pacífica y dolorosa que puede hacerlo. Con su voz tranquila, su mirada tajante y un peinado similar a dos cuernitos, humilla, censura, y apaga toda forma de mínima rebelión que pueda ver en sus pasillos.
Obviamente MacMurphy no se la va a aguantar así a la enfermera, así que empieza a incitar focos de rebelión con sus compañeros, les da la libertad de hacer lo que quieran, y de no temerle a la enfermera Ratched, aunque en el fondo ellos están aterrorizados hasta la muerte. Durante sucesivas escenas, Randle los lleva a un lago con sus amigas, trae a más amigas al hospital, va generando quilombos que a la enfermera ya la terminan por cansar. Si bien el final es un tanto pesimista con respecto a la figura del líder rebelde, le planta la semilla en la cabeza a al menos uno de los pacientes, dándole la posibilidad de él comenzar su propia rebelión.
La novela está escrita desde el punto de vista de The Chief, personaje que en la película es un hombre native-american que dicen que es sordo y mudo, aunque eso no sea cierto. La maravilla de la novela es que su perspectiva de loco ayuda a interiorizarte en sus búsquedas por libertad y por reinsertarse en la sociedad; la maravilla de la película es que nos muestra desde una tercera persona los movimientos de una micro-sociedad que se puede extrapolar hasta un mundo más amplio.
Al menos intenté no? Carajo, al menos lo hice.

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